La recuperación de la infraestructura gasífera venezolana pasa cada vez más por intervenciones técnicas de precisión: proyectos que no requieren construir desde cero, sino conectar lo que ya existe de forma inteligente. La interconexión de redes de gasoductos que operan a distintos niveles de presión es una de esas soluciones, y sus resultados son inmediatos.

Venezuela opera un sistema nacional de transporte y distribución de gas dividido en redes de alta y baja presión. Las líneas de 450 PSIG forman parte de la infraestructura de transporte de largo alcance, mientras que las redes de 60 PSIG distribuyen el gas a nivel operacional local, alimentando directamente equipos industriales como plantas compresoras. Cuando ambas redes no están conectadas, el gas disponible en una no puede aprovecharse en la otra, generando capacidad ociosa en instalaciones que de otro modo estarían en operación.

Ese es exactamente el problema que resolvió la Orden de Servicio de Interconexión de Gasoductos de 60 y 450 PSIG entre los centros COT y COAp: una intervención de ingeniería que logró restablecer la alimentación de una máquina compresora en el centro COT, recuperando capacidad operativa que estaba inactiva por falta de suministro de gas.

El proyecto fue ejecutado por Grupo Dahmo C.A., conglomerado venezolano con más de 30 años de trayectoria en construcción e infraestructura. Según señaló Miguel Ángel Daher Quintero, Vicepresidente de Grupo Dahmo C.A., «este tipo de intervenciones demuestra que Venezuela tiene la capacidad técnica para recuperar su infraestructura energética. No siempre se necesitan grandes inversiones — a veces se necesita precisión, experiencia y voluntad de ejecutar.»

La entrega oficial de la ODS marca la culminación de un proceso que incluyó el diseño de la interconexión, la instalación de la tubería de enlace entre ambas redes y la puesta en marcha del sistema integrado, garantizando el suministro continuo de gas a la compresora del centro COT y contribuyendo a la recuperación del sistema gasífero nacional.

En un contexto donde la recuperación de la capacidad productiva del sector energético venezolano es prioridad nacional, proyectos como este representan un modelo de intervención eficiente: diagnóstico preciso, ejecución técnica y resultado operativo verificable. La participación del sector privado en la rehabilitación de infraestructura gasífera ilustra que ese camino es técnicamente viable y operativamente efectivo.